Archivo | diciembre, 2010

Chillida-Leku, ciao

31 Dic


Ya es definitivo, a la espera de un milagro o de otros elementos en forma de limosna institucional: el Museo Chillida-Leku cierra sus puertas y ayer, último día, y hoy, fin de año, se llenó de gente dispuesta a fotografiar lo que nunca en otras circunstancias hubiera pagado por ver. Son las crueldades de la vida y del arte: los que tenían que haber salvado con su interés el museo que no podía (ni debía) pedir limosnas son los que hoy se lamentaban y desgastaban el índice haciendo fotos. La parábola de la estupidez y la falta de interés artístico. Cierra porque la familia falló a la hora de planificar, porque las autoridades vascas y estatales sólo aparecen para las fotos de la inauguración, y también porque la escultura no es un espectáculo de masas. Una pena, nunca pudimos llegar a verlo, pero veremos qué depara el futuro. Quizás una sala entera del Reina Sofía para esas esculturas, por ejemplo… Entre unos y otros, la vaquilla al río.

PD: Que 2011 sea el año del cambio, para bien, para mal y para lo real.

¿Ha visto mi Van Gogh por ahí?

29 Dic

¿Ha visto usted alguno de estos cuadros, como ‘Brooms and red poppies’ de Van Gogh, ‘View of the Sea at Scheveningen o ‘La pastorale’ de Matisse? Si tiene datos, llame usted a la Policía Nacional o busque un marchante discreto con una buena agenda para vender y retirarse libre de impuestos. El CNP ha difundido a través de Youtube la lista de los diez cuadros más buscados, que incluye mucho impresionista, lo que destaca que el mercado (negro) del arte adolece de cierto clasicismo decimonónico. ¿Cuánto pagarían por un Pollock? Puede que menos. De todas formas, resulta curioso que la red sea el lugar elegido para buscar información. Sus antiguos dueños son lugares como el Palacio Real de Madrid, el Museo de Arte Contemporáneo de París o lugares como Gizeh. Historia cultural viva que en estos momentos estará colgando en alguna pared de un cuarto escondido en la mansión de algún coleccionista lleno y pleno de lujuria artística. Colgados en un museo apenas eran visibles o importantes, y ahora son fundamentales. Curiosidades de la vida.

CNN Plus has left the building…

28 Dic
Parafraseando a Amapoles, no es un poema, ni una broma, pero finalmente hoy, al filo de la medianoche, el único canal “más o menos” progresista de noticias baja el telón. Lo ha matado eso tan prosaico como es el capitalismo: si no tienes audiencia y cuestas dinero, te vas. Es la misma norma aplicable a todos, y por lo tanto es la más democrática. Suponemos que Veo7 o los canales de la Iglesia tienen sus fans y espectadores, suficiente para alentar esa programación llena de agujeros morales por donde se cuela el hedor a muerto en el armario.
CNN Plus no era un canal muy adicto a la cultura, más bien se escoraba siempre hacia la economía y la política. Por ese lado no perdemos, menos teniendo en cuenta que era un canal que confundía cultura con contar los estrenos de cine y alguna que otra exposición. Si perdemos por diversidad, porque ya sólo quedará el Canal 24 horas como fuente de información permanente; pero éste, en cuanto cambie de jefe la Moncloa, volverá a escorarse hasta hacerse escoria, usando la misma raíz. Perdemos en pluralidad, y eso ya es un acicate para que todos pensemos que la Red es el último lugar libre que existe, a pesar de Bardem, Almudena Grandes (nunca una fanática irreflexiva llegó tan lejos en esto del pensar, en su caso, del actuar del pensar) y ese simulacro de músico que es Alejandro Sanz.
La Izquierda sigue a la deriva y no encuentra monedas para echar a la máquina y seguir jugando. PRISA reduce peso, tamaño e influencia, conserva ‘El País’, las radios y Sogecable pero pierde Cuatro y CNN Plus. La salvación bien vale una puñalada. Pero no son tiempos de cultura sino de villancicos, pero a nosotros sólo se nos ocurre “quince hombres van en el ataúd y una botella de ron,e l diablo (Tele 5) se llevó al resto… ho ho ho”.

Horacio Coppola en Granada

26 Dic
¿Fueron los mayas o los aztecas los que dijeron que en 2012 se terminaba la fiesta? Para el caso, ya empieza a dar igual. Dijo un aventajado discípulo de Nietzsche que cuando todo el conocimiento y el arte estuviera a nuestra disposición caeríamos sin remedio en el nihilismo. La democratización del arte no es una buena idea: el talento queda suplido por la publicidad y la promoción, algo que despista mucho al resto de gente. Por eso quizás cobra tanto valor ahora el clasicismo, incluso el “clasicismo reciente” de los años 20 y 30.

Es el caso de Horacio Coppola, uno de los discretos arquitectos del vanguardismo de Entreguerras desde aquella Buenos Aires que prometía ser la Nueva York del sur y se quedó en capital desarbolada y desmedida de una república bananera. Para quien no pudo ver sus 107 fotografías en blanco y negro que definen la modernidad urbanística de la mano de Le Corbusier cuando estuvieron en Salamanca, en el Centro Cultural de CajaGranada tendrá tiempo hasta el 3 de abril. En 1936 el Ayuntamiento de BA le encargó a uno de sus más reputados fotógrafos, Coppola, que registrar la ciudad para el cuarto centenario de la vieja colonia. El resultado fue un estudio arquitectónico y urbano donde los seres humanos son piezas de una gran maqueta global donde es la ciudad la que manda. Ese trabajo canónico es, hoy por hoy, una de las grandes obras del siglo XX, un arte fotográfico inanimado que puso las bases del resto de proyectos del mismo tipo.

Rezad por 2011

24 Dic

Esta va para Salamanca: la tijera vuelve. Llevamos sin escribir en el blog casi tres días y hemos esperado entre la apatía, el desinterés y cierta saturación. La vida cultural salmantina se resquebraja, presentan ya todo por trimestres falsos: estiran lo que antes había en dos meses en tres, de tal forma que el paquetito informativo sigue teniendo el mismo tamaño cuando en realidad es otro 33% menos, al menos por pura lógica. La calidad se viene abajo y los gurús y demás reyezuelos que se supone reinan en la ciudad no son más que chamanes tribales que desde las tribunas de los medios rajan sin dar ni hacer nada para contrarrestar la apatía.

La crisis no es sólo de dinero, también es de espíritu. No hay creadores nuevos, y los que hay se van. Los periódicos se llenan de mediocres de medio pelo que llevan toda la vida hablando y haciendo lo mismo. Nunca antes la periferia fue tan periférica. Sálvese quien pueda si incluso Herralde tiene que vender Anagrama, en esa Barcelona y ese Madrid supuestamente a la cabeza de la cultura. La industria se resiente más todavía con batacazos como la Ley Sinde, mal hecha, mal planteada y en manos de una cineasta de media tabla que ha confundido la justicia y el orden legal con la lucha contra la libertad en la red. Esa mujer es de los 80, y con eso está dicho todo.
A partir de ahora quizás haya que fijarse más en Bilbao, Gijón, Avilés, algunas cositas de Valladolid, en Madrid (obvio) y en Barcelona (igual de obvio), y mucho menos en una Salamanca que decepciona una y otra vez, donde todavía resuena el eco del paletismo por los folletos del DA2, toda una demostración de que es más fácil cambiar un Estado y su régimen que las cabezas de la gente. Nada bueno o nuevo hay en el horizonte del Tormes, quizás una Blanca Portillo más comercial que otras veces. Pero para eso hay tiempo. Cuando llegue el día 31, cerrad los ojos y pedid empresarios culturales con agallas, algo de dinero y muchas ideas nuevas. Porque lo demás ya ha dado todo lo que tenía que dar.

Nefasta González-Sinde

21 Dic

Nefasta González-Sinde. Por intentar imponer una visión ha terminado por quebrar todas las patas de la mesa. La atacan desde internet, desde las productoras de cine, desde las cadenas de televisión, los partidos políticos… Antiguamente ser ministro o ministra de Cultura era una bicoca: ibas gratis a los estrenos, a las exposiciones, a las obras de teatro, a los conciertos (si te atrevías a algo que no fuera el Auditorio Nacional, el Liceu o el Teatro Real), y por supuesto a la ceremonia de los Goya. Pero desde que esa revolución planetaria llamada internet entró en nuestras vidas, ser el chamán de la industria cultural se ha convertido en un dolor de muelas. Mucho más cuando se meten por medio autonomías y asociaciones. La rebelión de la red es un ejemplo, con ataques directos cibernéticos contra las webs del PSOE, PP y CIU, es un ejemplo más de que la sociedad va a 200 por hora y la clase política a 100 (y la judicial ni siquiera tiene encendido el motor). 

Después de hacerle la ola a determinadas asociaciones privadas con comportamientos moralmente reprobables (ya saben…), resulta que para la ministra González-Sinde debería haber “límites a los derechos de autor”. La realidad sigue imponiéndose y tanto ella como el resto de gestores corren detrás de ella para intentar encadenarla, sin darse cuenta de que es imposible ponerle puertas al campo (internet) ni al derecho del usuario-ciudadano a encontrar más barato un servicio o un producto (incluso gratis, si hace falta). Decía un escritor americano hace poco, en un foro de ‘The New York Times’ que había conservado su trabajo en una empresa de reciclaje porque, aunque había ganado dinero con las novelas, no se atrevía a dejarlo porque ya le pirateaban. Perdía dinero, dijo, “pero me leen más que nunca”, que es justo lo que quieren todos los escritores. 

Los autores deberían empezar a darse cuenta de que esto no tiene vuelta atrás, que la piratería no es un fenómeno pasajero surgido de la avaricia de los demás, que NUNCA volverá a ser como antes. Todo ha cambiado, y hay que encontrar nuevas formas de crear beneficio para unos y otros, para evitar que un disco cueste 20 euros y que el usuario-ciudadano lo compre en el top-manta. Debería blindarse la venta por la red, y promocionarla más, imitar a iTunes y a otras plataformas: nadie paga 20 euros por un disco, pero sí que acabas gastándote 20 euros en 20 o 25 canciones en mp3. Así que, señores, mal que les pese a muchos, hay que ponerse las pilas. Pero ya.  

Deberían tomar nota de Rubens…

19 Dic

Ponga usted un centro de algo que al final le será útil. Ya lo hemos dicho más de una vez, pero de tanto construir centros culturales se va a quedar España como un mapa de la Hansa del siglo XIV, todo lleno de puntos rojos, de puertos libres en los que la maraña de creadores pueda refugiarse. El Centro Niemeyer son, supuestamente, palabras mayores. También lo iba a ser el Musac y sobrevive gracias a la inercia creada por Rafa Doctor y por el dinero de la Junta. El concepto autogestión no está muy en boga, cuando al final es lo que le queda a cualquier institución ligada a las artes. El Niemeyer de Avilés parece ser harina de otro costal, mucho más ligada a la pedagogía y la educación. No está mal como noticia, más cuando por aquí las moscas están heladas y ya ni siquiera revolotean alrededor de los cadáveres. Una pena esta Europa burocratizada: cuantas más personas anónimas estén metidas, mejor.
A apenas unas decenas de kilómetros está Gijón, con su antigua Universidad Laboral construida por orden de Franco, para adoctrinar a las nuevas generaciones de asturianos revoltosos (por rojos). Es un lugar con un encanto muy especial, un mamotreto que con los años ha ganado en aspecto antiguo y desde ciertos ángulos ya parece ser un buen sitio para pensar y crear. Convertida en cajón de sastre para cursos, conferencias y cierta industria cultural subvencionada, es una oportunidad para que el lugar con encanto tenga también otros usos. Rubens fue muy grande porque supo sacarle rendimiento económico al asunto, cosa que deberían hacer muchos más: por las vacas flacas, y porque cuando se es independiente económicamente no necesitas ayudas externas que te condicionen. Los puertos libres hanseáticos para crear cultura son buenos, pero serían cuasiperfectos si no mamaran sin cesar de la ubre exprimida del Papá Estado. O de la Mamá Autonomía. Cuantos menos políticos haya por medio, mejor para todos, ¿no? Ya que el capitalismo no va a extinguirse (por si alguno todavía tenía esperanzas…), mejor sacarle provecho.