Archive | mayo, 2010

Primera puya "Fàcyl"

31 May

Ya llegó el bicho; es decir, el Festival de las Artes, el Fàcyl de marras. Y con mucho menos de lo que esperábamos. Lo malo de los festivales de vanguardia es que a veces arte y artificio se confunden. Quizás sea una parte más del juego de guerra que es el arte, una forma de establecer comunicación en la que una mujer que declama sin sentido aparente para luego empezar a tocar es la pieza central de una obra. Tenemos muchas dudas, muchas, pero al mismo tiempo somos parte de esa minoría que siempre apostará por algo provocador para salirse del marasmo destinado a las masas no pensantes. No queremos resultar pedantes y snob (todo el que haya leído este blog sabe que ya lo somos, así que…), pero la desconexión de esta Salamanca envejecida y ligeramente apática (que no abúlica) con la Universidad está en la base del desprecio por esa vanguardia que no llena el Liceo, que sólo ocupa unas 100 y pico butacas y deja el resto en un vacío sideral que sólo llena la indiferencia y la ignorancia. Una vez más pierde Salamanca, y una vez más ganan los que aún sin comprender del todo lo que tienen delante (Heiner Goebbels y su ‘Hashirigaki’, con el que arrancó el teatro de sala del Festival, no nos gusta, qué le vamos a hacer) por lo menos le dan una oportunidad y el beneficio de la duda. Eso sí, sólo una vez, porque el arte no es artificio, y éste es una coña marinera que se inventa un artista para seguir tirando del cuento del creador. Aunque en el fondo, todo es ambivalente y dual, todo depende del gusto de cada uno. Criticar queda entonces como una mala opción. Pero es que no nos gusta…

Dennis Hopper, RIP

29 May
Otra vida mítica que se escapa entre los dedos de la Muerte. En este caso Dennis Hopper, que ha caído por un cáncer a los 74 años. Un actor de carácter que empezó su andadura al lado de Rock Hudson en ‘Gigante’ y alcanzó la leyenda al hacer ‘Easy Rider’ con Peter Fonda y Jack Nicholson al son de una banda sonora que rompió moldes (Steppenwolf, Bob Dylan, Jimi Hendrix).

Se ha ido un tipo limitado como actor (salvo en los papeles de hombres en el filo del abismo) pero que como cronista de su tiempo fue inmejorable. Un tipo capaz de atrapar en su retina y luego vomitar la esencia de los 60 y los 70, que supo ver cómo había cambiado EEUU y dejarnos piezas de orfebrería audiovisual. Casi podría decirse que ayudó a fijar los usos y costumbres de la cultura pop americana. Tras ‘Easy Rider’ empezó su pago en taquilla al diablo, que le convirtió en un guiñapo de las drogas y el alcohol (30 cervezas al día, tres gramos de coca, y eso sólo por día). Otro más que cayó antes de tiempo. De haber tenido lucidez y voluntad, quién sabe lo que habría hecho. Otro RIP que no queríamos hacer. Una pena. Y ya van muchas este año. Sólo se nos ocurre recordar la frase mítica que le marcaría para siempre: “Born to be wild”, de ‘Easy Rider’, cómo no.

No paga ni Cristo

26 May

Vamos a hacer una pregunta muy sencilla para explicar por qué pagar en internet es un error, por qué muchas veces la gente piratea y por qué el gen ibérico choca tanto con el resto del mundo.

Atención: ¿Pagarías una media de 20 euros al mes por tener una información o un producto que puedes tener gratis con sólo darle a un botón?

Bien, la respuesta más coherente es NO. Si alguien te dice que si lo haces, podrían multarte o perseguirte, una cantidad muy importante dirá que SÍ. Pero siempre habrá otro que dirá que nanay y que él no paga. Se ha puesto de moda otra vez eso de pagar por leer periódicos en la red. Craso error: los que lo hicieron se han arrepentido y perdido terreno respecto a otros. Si todos obligaran a pagar, entonces sí, pero siempre habrá un medio que dará la información gratis, y eso destroza la competencia. 

El New York Times quiere cobrar: pifia. Saldrá mal. Piensan los directivos de medios, esos genios sin puñetera idea de periodismo ni de sentido común popular, que si la gente paga un euro o dos por un periódico de papel, ¿por qué no pagar en la red? Cierto, el razonamiento tiene su sentido lógico, pero es problema es que la World Wide Web se concibió como un territorio abierto y libre, gratuito, nació como el Salvaje Oeste: nada de normas. Todos se pusieron a crear webs, blogs y listas de correo, siempre gratis, y los intentos por obrar se han ideo siempre al garete. Si quieren convertir la red en una prolongación del mundo real van mal por ese camino, porque la red no tiene límites físicos como el Salvaje Oeste, y no sirve de nada mandar un sheriff tozudo y pendenciero, porque por cada pueblo bajo su ley se abrirá otro nuevo todavía más libre y anárquico. Es como ponerle puertas al campo. Por eso la van a pifiar. Aquí no paga ni Cristo, y por las películas y la música tampoco. 

‘Lost’ nos deja perdidos

25 May


Íbamos a hablar del capítulo final de ‘Lost’ (‘Perdidos’), pero realmente hemos terminado tan lost de verdad que el plan inicial era poner precio a la cabeza de los guionistas, por memos, por cabrones, por abusar del mcguffin una y otra vez, por tener como recurso abrir nuevas vías argumentales y luego, al final, no cerrarlas, por tanta apertura, por tanto culebrón emotivo, por dejar que el sentimentalismo les invadiera al final de la maldita serie… Pero, oh pero, ciertos detalles hablados con un lostie (fan de la serie) y otras puntadas y reflexiones desde internet nos han hecho frenar en seco. Ahora que vemos el conjunto un poco más coherente, que vemos el bosque y no las copas de los árboles, empezamos a entender que realmente sí tiene cierto sentido todo. Sentido, ojo, que no genialidad. 

Quien espere del capítulo final el salto mortal definitivo con doble carpado hacia atrás, va listo. Es un jaque mate en toda regla, una patada en la entrepierna que deja colgado en el aire, y en las futuras ventas de DVDs, las claves finales de todo el entramado. Pues nada, la teoría del Purgatorio y del juego del espacio/tiempo teológico son las verdaderas claves, no obstante, resultan tan ambiguos algunos puntos (la bomba nuclear en el pozo, por ejemplo) y su por qué, o sus consecuencias, que hay que sostener el edificio de la coherencia con andamios. 

Y la Caja se ahogó en el Duero

23 May

Salamanca baila al son del ‘Vals de los Adioses’ de los Strauss, una célebre pieza en la que todos los músicos de la orquesta se marchan lentamente, hasta que al final sólo queda un superviviente de la sección de cuerda. Salamanca dijo adiós al Florilegio porque la fusión y Caja Duero determinaron que no hacía falta gastarse ese dinero; también se han cargado el festival de Magia que hacía siempre antes del meollo de junio; igualmente han reducido la programación a un par de píldoras de mala calidad, y anticipan ya que la nueva megacaja al servicio de la Junta de Castilla y León ya ha guillotinado cualquier expectativa para los próximos años. 

Así pues, oímos dos voces en la cabeza: una dice que sí, que es lógico cuando la cosa del negocio va mal hay que recortar; la otra se arrepiente de todas las loas hechas a Caja Duero y su buen ojo para programar. Ya no hay ojo que valga, porque la Cajita se ha quedado ciega. Respecto a la excusa de siempre, la de que la cultura es un subproducto no imprescindible, nos gustaría recordar que el dinero para obra social no se ha reducido, sólo se ha desviado hacia otros “fines sociales” supuestamente más importantes. Y no piensen en cuestiones de sanidad, sino en tablas de ejercicios para ancianos, certámenes deportivos y otros asuntos que sí parecen ser imprescindibles. 

La vara de medir es muy típica en este país, igual que la disgregación: si tanta salmantinidad tiene la Caja, ¿por qué el 60% de su programación viaja fuera de la provincia?, ¿por qué no mantienen el nivel pero cortan su presencia social en Extremadura, Madrid, Zaragoza y Portugal?, ¿por qué tiene que pagar Salamanca el coste de invertir en otros lugares si tan charros son todos en la sede de Los Bandos? Es cierto lo del lema de la caja, “¿Qué pasa cuando un río se cruza en tu vida?” Pues que te ahogas. 

Las 20 Películas Casi Perfectas: primera tanda

22 May

Empezamos una mini serie sugerida por varios seguidores: igual que hicimos tiempo atrás la lista de las 20 canciones imprescindibles, haremos otra pero con el cine: las 20 Películas Casi Perfectas. En este caso lo haremos en tandas de tres películas, con los datos y la razón de que la hayamos elegido: pero el orden no significa ninguna valoración subjetiva, sólo es un orden aleatorio, ojo. Para que luego no nos digan que sólo sacamos la cimitarra para soltar mandobles. Viva el positivismo (la actitud, no la corriente filosófico… uf, eso es demasiado para este blog). Pero para no romper las series, hacemos sólo dos para empezar. 

1. ‘El Padrino I’ (1972) y ‘El Padrino II’ (1974), de Francis Ford Coppola. Paramount Pictures (EEUU). La tercera parte, de 1990, no entra como continuación por su baja calidad y el crimen artístico que fue meter a Sofía Coppola como actriz. Sin duda, ambas, en el montaje hecho luego en los 90 por Coppola, se convierten en una de las cimas del arte contemporáneo, dos películas unidas que son la fusión perfecta de la narración argumental europea con el efectismo y la visión norteamericana de la vida. Valores, sacrificio, familia y cierto fatalismo literario que le dan un fondo y no sólo forma al filme se dan la mano en esta larga película pensada en dos partes que, según cuentan, es la cima del cine americano.

 

2. ‘Tiburón’ (1975), de Steven Spielberg. Universal Pictures (EEUU). El niño bonito del judaísmo liberal americano todavía era joven y atrevido, con agallas, sin carga ideológica. Hizo, sin saberlo, una de las últimas películas del género de aventuras con algo de enjundia y muchos trazos de ‘Moby Dick’ en la factura interna, especialmente con el papel de Robert Shaw, una derivación moderna del capitán Ahab que también conecta el cine con la literatura, quizás la clave para que un filme sea una auténtica joya. Es más, nos atreveríamos a decir que en realidad ‘Tiburón’ es una particular versión de ‘Moby Dick’, de ahí la fascinación que ejerce en las siguientes generaciones. 

Pestes periodísticas: el Niño Bonito

22 May

Una de las subespecies más irritantes del oficio son los Niños Bonitos, que también pueden ser Niñas, si bien en algunos casos suelen ser más los hombres los que se benefician. Abundan en cada medio de comunicación. Su condición de divas en ciernes (o ya consagradas) les ahorran trabajo, obligaciones y sacrificios, si bien la calidad objetiva de su trabajo es directamente proporcional a la comida de tarro que hayan proyectado sobre los respectivos jefes. A veces se hace muy difícil saber si realmente el Niño/a Bonito/a tiene talento auténtico, porque la protección del medio borra cualquier juicio de valor objetivo. 

De todas formas, siempre volvemos al mismo juicio del Pato según el proverbio americano: “Si camina como un pato, tiene pico como un pato y parece un pato… lo más probable es que sea un pato”. Y si 9 de cada 10 compañeros de trabajo ven que es un pato, entonces es que el susodicho no es realmente bueno sino un busto sobre un pedestal que ni quita ni pone, sólo estorba. Además, los tratos de favor siempre terminan en rebeliones a bordo al más puro estilo Bounty, porque a nadie le gusta que le miren por encima del hombro y más si el nivel de esfuerzo está por encima de la Santa Madre Nómina. Al estar sobreprotegidos despiertan las iras del resto del rebaño, y suelen terminar muy mal en cuanto a relaciones. Más incluso cuando no se justifican los mimos.