Archive | agosto, 2009

Gracias por todo, Gógol

29 Ago

Dos cosas. Primero, gracias por los comentarios; al quijotesco becario del último post le han caído un par de lagrimillas. Lo segundo, que hemos sido injustos durante muchos años con una cultura y una literatura que de repente, como uno de esos amores que son pura química irracional, se ha cruzado por delante de improviso. Ignorantes como éramos de un relato ruso de Nikolái Gógol hasta que un mensaje indirecto nos puso sobre la pista; la llave fue el concepto “literatura vampírica”, y allá que fuimos. Nos encontramos con ‘Vi’, en ruso ‘Vij’, editado este mismo año por Nórdica Libros con ilustraciones del argentino Luis Scafati. ‘Vi’ es mucho más que eso, es un compendio de cómo debe escribirse un relato, de cómo la cultura popular rusa es inabarcablemente impresionante (¿se puede decir eso?).
Hemos sido prejuiciosos con la literatura rusa durante muchos años, cegados por el estallido del quejido socarrón de Quevedo y Gracián, pero también esclavizados como estamos a la literatura anglosajona, decepcionados con la francesa y esporádicamente atraídos por Alemania e Italia. Dicho esto, recomendamos vivamente ‘Vi’ en su edición ilustrada, porque sólo un grandísimo autor como Nikolái Gógol puede convertir un viejo cuento popular ruso sobre Vij, el rey gnomo “al que le llegan los párpados hasta el suelo” en una desasosegante narración sobre el terror que siente el ser humano hacia lo desconocido y lo oscuro, hacia lo que no puede comprender y controlar. Contaba uno de los discípulos de Jung que el verdadero miedo visceral y atávico del hombre no eran las bestias ni el dolor, sino aquello que no puede someter a su voluntad de dominación. Por eso tememos a Dios, a la muerte, a las tinieblas, y por eso leemos ‘Vi’. No lo duden ni por un momento.

Salamanca es como las calles de Nápoles…

27 Ago

Periodismo taurino: la selva. Somos unos ingenuos. Un amigo de un colaborador, que a su vez es amigo de otro, nos contó un par de historias negras del periodismo taurino en Salamanca. Después de contrastarlas han resultado ser ciertas. Vamos, que nosotros pensando que había más de literatura que de narración en los artículos sobre la fiesta de los toros y resulta que son igual de vendidos, mundanos y oscuros que el resto de plumillas. Cada vez que nos acercamos al periodismo es como jugar a las cartas con Magoth: siempre rezando para que con el último as no empiece el fin del mundo. El periodismo taurino en Salamanca es Nápoles. Mejor dicho, es el barrio más sórdido donde la Camorra campa a sus anchas. Detrás de cada artículo parece ser que palpita un Carlo de medio pelo esperando con la pistola a que al pobre diablo asome las narices. Y si eres mujer, entonces apaga y vámonos. Por cada insulto a una periodista taurina por el mero y simple hecho de tener ovarios en lugar de testículos es una demostración de tres cosas: 

1. Machismo rampante que no hace ningún bien a la imagen social y cultural del mundo de los toros. Vosotros seguid así y veréis como en una generación os dirán eso de “Sois peor que Hitler”. 2. Una total falta de inteligencia. Las mujeres son el 50% de la humanidad, así que por pura lógica matemática hay tantas mujeres geniales como imbéciles, igual que con los hombres. Insultar a alguien por ser mujer es injusto y totalmente absurdo. 3. Que todo el cuento del señorío y la galantería y el buen gusto literario es la fachada de más de uno para barruntar sus inseguridades, su mediocridad y su total ignorancia. ¿De qué sirve citar a Machado si luego no has leído nunca a Montaigne o Locke, por poner un ejemplo, becerro dorado…? Saber mucho de toros y hacer la O mayúscula con un canuto literario no significa ser inteligente, culto o saber escribir. Como dijo Oscar Wilde en algún sitio, “por cada genio estirado hay dos cadáveres en el jardín”. ¿Lo pillan? 

Criticar a alguien simplemente porque es mujer, sin pruebas de lo que se afirma, es difamación; criticar a una mujer y decir que va a prosperar en función de las veces que se baje las bragas es un insulto a la inteligencia y la moral. Y criticar a otros que ocupan tu lugar simplemente porque ves conspiraciones judeomasónicas en todos lados y necesitas justificar tu soberano error de cálculo que te ha dejado sin el único trabajo que sabes hacer, eso es la mayor estupidez que se puede cometer. Ya lo dijo el bueno de Damon Alexander: “Con cada palabra y acción nos desnudamos ante los demás. Por eso es mejor seleccionar todo lo que hacemos, antes de que nos caigamos en el pozo pestilente de nuestra soberbia injustificada”. Para todo lo demás, Marco Aurelio o Mastercard. Y para más de uno, un logopeda (esto sólo lo entenderán los salmantinos…). 

‘Arte’ y Yasmina Reza

26 Ago

¡Aleluya hermanos, la escasez se terminó! Dijo el creyente en que no hay nada como la vuelta de vacaciones como para llevarse una grata sorpresa: la archiconocida, archirepresentada y archimanida ‘Arte’, de Yasmina Reza, una mujer famosa en Francia por su total vinculación con la causa cultural francesa, tan rancia ya como los muros del Palacio de Justicia junto al Sena. Será el 4 y 5 de septiembre en el Liceo (21.00 horas, 12, 16 y 20 euros) con un trío totalmente diferente al que estrenara la versión en español hace años. Ahora será el turno de José Luis García Sánchez, Iñaki Miramón y Alex O’ Dogherty después de que Luis Merlo se diera de baja médica. Porque regresa septiembre, y con él la programación cultural sostenida en el aire por los fondos públicos. No vamos a dejar de repetirlo un millón de veces, hasta que sea un mantra común a todos: NO HAY INICIATIVA PRIVADA. En mayúsculas, para que quede más claro que la cultura no puede vivir eternamente del mecenazgo público, sea cual sea la institución, su color político y poder. Porque si algo es universal a PP, PSOE y nacionalistas es esa manía de firmar cheques en blanco sin mirar con lupa lo que están pagando. No por subversivo (ojalá), sino por mediocre. 

Por lo menos tendremos esta versión de la gran comedia francesa cargada de bilis. La obra (la más representada en la historia moderna del teatro) gira en torno a la última adquisición de Sergio: un gran cuadro blanco atravesado por unas apenas imperceptibles líneas de color asimismo blanco que ha adquirido por una fuerte suma de dinero. Al mostrarlo a sus dos mejores amigos, la reacción de uno de ellos va poniendo en peligro la supuesta amistad que han fraguado los tres durante quince años. Es decir, que lo que la vida une, el arte contemporáneo lo rompe: ojito con lo que enseñamos a los amigos, porque no es lo mismo colgar un Picasso de la pared que un Kandinsky (hace falta cierto grado de alcohol en sangre o estupefacientes para dar con la respuesta a este último). 

El "homerismo"

25 Ago

Desde que Matt Groening creara uno de los arquetipos de ficción más grandes de la historia, esto es, Homer Simpson, el vocablo “Homer” se ha convertido en un quebradero de cabeza. En inglés, Homero se traduce como Homer, con lo que los ya de por sí iletrados colonos americanos que antes no sabían quién era Homero, ahora menos todavía. Sin embargo, nosotros, en el lado correcto de la civilización (o eso dicen en Bruselas), debemos distinguir entre “homérico” y “homerista”, de homerismo. El primero es el héroe de la tradición griega, el antiguo, el Ulises que desde su condición humana lucha contra el destino, los elementos y los dioses, todo con tal de regresar a Ítaca y así poder recuperar su trono, su familia y su patrimonio. Homero creó al primer héroe occidental conocido, el espejo en el que todos debemos mirarnos. También es ese pobre merengón que vive en Barcelona y que tiene que soportar la pesadez del victimismo rabioso que, para una vez que escucha sonar campanas, reclama para sí la eternidad cuando apenas ha empezado a caminar para seguir a los dioses con toga blanca… ejem.


Por el contrario, homerista es el fiel seguidor de Homer, ese héroe de clase media que sólo desea vivir como quiere, satisfacer sus pequeños vicios, beber con sus amigos en el bar de Moe, tener algo de dinero en el bolsillo al acabar el día, achucharse con su esposa Marge, que su jefe no lo machaque mucho y que el Gobierno no le quite demasiado con los impuestos. Él también es un héroe homérico, pero moderno, un tipo sin superpoderes, sin grandes riquezas, ni dotes de mando ni un reino al que volver. Es como el resto de pequeños sacrificados anónimos que tienen que cuidar de otros y de sí mismos y para los que cada día es una travesía por el Egeo con todo en contra.

Quizás por eso Los Simpson se han convertido ya en un icono cultural, en algo más que una serie de éxito con 20 años de emisión, con millones de seguidores por todo el mundo. Han triunfado porque han redefinido a Ulises y lo han convertido en ese memo ligeramente paleto pero virtuoso y alma espartana con el que se identifican todos, especialmente los que curran día tras día para poder comer y vivir. De la misma forma que todos somos hijos de Ulises, todos también somos vecinos de Homer. El resto, o son unos gorrones, o unos burgueses que no saben lo que cuesta poner un poco de mermelada en el croissant a la plancha de cada día.

Xpectations el Salvaje

21 Ago

Para que luego digan que somos malas personas, os recomendamos la lista negra que ha hecho recientemente Xpectations. Pinchad aquí y disfrutad. Si no fuera por él sería por otro, pero entonces no sería él. Salvaje, directa, sincera y sin hipocresísa ni ñoñerías. Nosotros no podríamos haber hecho esa lista, pero estamos de acuerdo en casi todas. La música está llena de grandes momentos en los que el gusto se convierte en un bisturí que no admite piedad ni compasión. Mucha gente se siente siempre discriminada o directamente vapuleada, pero es la realidad. Igual que no a todo el mundo les ponen los Rolling Stones, a muchos otros no les entra en la cabeza que la gente pueda disfrutar de, como dice Xpectations, “esa ramera aburguesada”. Pues eso, salud para todos y paz en la tierra…

‘Click’ – Primeras invitaciones al mordisco

20 Ago

Este pequeño texto pertenece a A.N. y está en uno de sus futuros textos, ‘Click’, pero también aparece en ‘La lechuza’. La hemos puesto porque dice muchas cosas en muy poco espacio.

“A Fonz le hubiera gustado tener colmillos, para clavárselos en la yugular, sorber su sangre y así poder estar completo y saciado. No podía quitarse de la cabeza que se acababa de estrellar por tercera vez contra el mismo muro, la misma roca, la misma curva en sombra que no le dejaba poner la pica de sus tercios donde debía. Entonces recordó lo que le había dicho Zúñiga en su día: ‘Mierda de vida, mierda de destino. Traga tu propia sangre y sigue en pie hasta que haya caído el último de los malditos persas”. Pero ya tenía tantas muescas en la culata que clamaba al cielo un pequeño guiño cosmogónico que le alegrara el corazón repleto de cristales de ácido. Darse cabezazos una y otra vez contra la misma puerta jodía hasta lo indecible, y por muchas puertas que intentara tirar abajo con la frente, todas le dejaban la misma raja sanguinolenta corriéndole por la cara”.

La canícula salmantina: el desierto se expande

20 Ago

Ya no hay remedio. Agosto en Salamanca es lo más parecido a una maldición de Zeus: hace un calor abrasador, todo está lleno de turistas que pasean como manadas de braquiosaurios con el cerebro del tamaña de una habichuela y los estudiantes de español se multiplican como hongos. Eso sí, no hay cultura: las compañías de teatro están de gira fuera, no hay conciertos, no hay galerías de arte (poruqe están cerradas) y las exposiciones son las mismas desde hace tres meses. Así de simple: chapado por vacaciones. La oportunidad perfecta para la iniciativa privada, porque ahora quien hiciera algo, un festival o un ciclo de gran caladoy orientado a los estudiantes e incluso a los turistas, se llevaría de calle toda la atención mediática. Porque en verano cuesta llenar páginas, informativos y horas de radio. Si alguien inteligente pusiera algo de dinero y se inventara, por ejemplo, un festival de música, uno de teatro o de cualquier cosa que implicara artes escénicas, tendría sitio y los focos sobre él. Porque en Salamanca TODA la cultura está subvencionada, y salvo las galerías de arte contemporáneo, nadie hace nada sin tener a papaíto Ayuntamiento, al hermano de la Usal o a los ejecutivos de Caja Duero detrás. Todos comiendo de la sopa boba. Y así les va. Y así nos va a todos, especialmente a los que vivimos de las ondas expansivas de esa gente. Luego se lamentan y lloran como plañideras en un funeral flamenco porque nadie les hace caso a los de la ciudad. ¿Qué caso se les puede prestar a gente que no se arriesga? Sin riesgo no hay gloria, así de claro.