Archive | junio, 2009

Giotto, San Francisco y la publicidad de Darío Fo

30 Jun

“Es el signo de los tiempos. Es verdaderamente una expresión de este retrógrado conservadurismo cultural para el cual toda alteración del ‘status quo’ se convierte en un acto de blasfemia”. La frase es del hijo de Darío Fo, Jacopo Fo, que ha reaccionado así cuando la Iglesia decidió, ayer mismo, que el Premio Nobel de Literatura italiano no podrá estrenar ‘Giotto o non Giotto?’ en la plaza de la basílica de San Francisco de Asís. ¿Razón? Sencilla: cuestionar, como muchos otros críticos de arte, que Giotto hubiera pintado los famosos frescos de la basílica. La obra teatral, un monólogo largo como un día sin pan de unas cinco horas, sostiene la tesis de que Giotto era demasiado joven como para poder tener un encargo de tal envergadura. Al ser suelo perteneciente a la edificación, directamente la Iglesia ha decidido prohibirlo. Pero ojo, que en esta comedia huele raro, como en la Dinamarca de Hamlet. Preguntas: ¿Qué pasa, es que Giotto y su obra entran dentro del dogma de fe cristiano?, ¿acaso si no fueran de Giotto ya no habría tantos ingresos por turismo en la basílica?, ¿es que los tonsurados no saben vivir sin prohibir o decirle a la gente lo que pueden o no pueden ver? De todas formas es una tormenta en un vaso de agua: es tan sencillo como llevar la obra a un teatro municipal, quizás fuera de Asís para que el alcalde de turno no se pliegue y ponga pegas. Siempre habrá un escenario alternativo dispuesto para Fo. De momento, y sospechamos que muchas veces esto es lo que realmente hay detrás, Darío Fo ya tiene la publicidad de su nueva obra asegurada. ¿Lo pillan?

Shakespeare, Lope de Vega y la necrofilia

29 Jun

¡Qué fácil es, y qué bonito, subirse sobre los hombros de gigantes! Cuando a la “inteligencia” occidental asociada al mundo del cine y la televisión se le acabó la gasolina creativa, allá por los años 80, salió para salvarles una figura de dos cabezas: el mismo cuerpo, diferente testa, a un lado William Shakespeare, al otro, Kenneth Branagh, un tipo de lo más astuto. Como era un actor teatral de lo más prometedor y quería triunfar en el cine no se le ocurrió otra cosa que encajar en lo audiovisual al bardo, al que conocía de memoria y sabía bien su capacidad para ser adaptado sin perder frescura. Así labró una carrera llena de éxitos que muchos otros copiaron, incluso haciendo versiones para adolescentes de obras como ‘Trabajos de amor perdidos’. Cuando se pasó la moda y llegaron los remakes para llenar el hueco creativo Kenneth perdió la fama y parte de su fortuna. Ahora todos adaptan a los clásicos y les dan la vuelta como si fueran calcetines usados llenos de tomates y descosidos. 

En la programación de Noches del Fonseca 2009, organizadas por la Universidad de Salamanca, van a meter con calzador lo clásico y lo nuevo. Esto es cuestión de modas: ya lo hacen incluso con Lope de Vega o Quevedo. Así que nada, a sacar de paseo los muertos, como cuando Julián Lanzarote menciona a Unamuno pero no le quita los honores a Franco. Prostitución de la memoria. Pero es otro tema que ahora no toca (que diría Pujol). El próximo 3 de julio le toca el turno a un texto del siglo XII, ‘Auto de los Reyes Magos’, el día 21 al bardo con ‘La fierecilla domada’, el día 24 a ‘Sueño de una noche de verano’, y el día 28, a ‘El caballero de Olmedo’, de Lope de Vega. Dos clásicos ingleses y uno castellano, y entre medias, revisiones de obras de Pirandello y nada menos que un mito griego, Fedra. ¿Hay que empezar a preocuparse o esto es otra vez la moda de adaptaciones clásicas pero en el teatro? ¿Para cuando una versión posmoderna y rompedora de ‘Hamlet’ o ‘Ricardo III’ en español? 

Breve cuestión periodística

28 Jun

Los temas muchas veces salen de los lugares más inesperados. Por ejemplo, de un ataque reaccionario. Muchas de las columnas de opinión que se hacen en el mundo, tanto en prensa escrita como digital, van acompañadas de una imagen del autor. A veces un dibujo, otras incluso van de espaldas, enseñando sólo la nuca. Pero determinada reacción inquisitorial de algunos sujetos con derecho a voto, la cual ha llegado hasta nosotros (ya saben, nos enteramos de todo de esta ciudad, otra cosa es que podamos o queramos contarlo…), nos hace preguntarnos: ¿Molesta realmente leer una opinión de un medio de comunicación donde aparezca alguien con gafas de sol? Nosotros creemos que no, que eso queda al gusto del autor. Todo esto lleva a un debate más amplio, y es hasta qué punto el lenguaje físico y los convencionalismos sociales (mirar a los ojos a una foto porque de lo contrario el lector se siente intimidado) deben incidir en una información u opinión. Por tanto, preguntamos a la audiencia potencial: ¿Les molestaría tal cosa? ¿Le dirían algo a Bob Dylan por llevarlas puestas hasta para ir al baño? Por favor, envíen sus comentarios a maildelcorso@yahoo.es

Ciao, Jacko

27 Jun

La leyenda no escrita de la música asegura que América tuvo tres voces en el siglo XX: Frank Sinatra, Elvis Presley y Michael Jackson. Las tres han muerto y las tres dejaron una huella imborrable. En el Equipo, puestos a no meternos con los muertos, hemos llegado a la conclusión de que efectivamente han sido tres grandes cantantes, quizás no tan buenos músicos, pero su fama y fortuna ensombreció a otros que todavía siguen vivos pero que sólo verán recompensada por las grandes masas su labor al final del camino (Prince, Neil Young, Bob Dylan…). Sinatra quedó encasillado desde el principio y fue lo suficientemente listo como para crear un nicho cultural en el que era el número 1: así fue cómo se convirtió en una leyenda que además tuvo la elegancia de morir de viejo y ahorrarnos el lamentable espectáculo social de Elvis. Éste, convertido ya en un icono de lo kistch en sus últimos años de vida, murió sentado en su baño por un colapso a causa de las pastillas que tomaba, destrozado por dentro, por fuera y en el alma después de haber sido la voz del rock blanco. 

A Jacko le ha pasado algo parecido: algún cabrito cercano se ha pasado con la dosis de calmantes y lo ha mandado al otro lado. Una voz que se apaga, que acompañó a muchos como OCP, que desde Xpectations ha querido rendir su particular homenaje al que fuera uno de sus ídolos de infancia. Esos años son una época en la que, sin la experiencia de la madurez, lo que gusta y asombra se convierte en parte de nuestra vida. Por eso cuando muere un mito de nuestra infancia es como si arrancaran un pedazo de nosotros mismos, hay una sensación de abatimiento y vacío que no se cura salvo con algo de tiempo. Lo peor de todo es que los buitres ya vuelan en círculos alrededor de sus archivos, canciones legendarias, las canciones escritas pero nunca grabadas, los derechos discográficos, los vídeos de sus conciertos… Prepárense para la Madre de todas las Recopilaciones de aquí a dos años. La necrofilia siempre ha vendido millones, y si no que se lo digan a James Brown, que a los dos meses de morir aumentó las ventas como nunca en su vida. En fin…

El Mago del Ayuntamiento

27 Jun

En el ASA, es decir, el Ayuntamiento de Salamanca, hay un gran prestidigitador. Un mago que sabe cómo hacer grandes cosas sin un duro, colando como novedad algo que lleva meses abierto para la ciudad. La Noche Blanca, una especie de jornada de puertas abiertas nocturnas para estimular el consumo cultural, era una de las bazas de la ciudad de Salamanca en el pasado, y después de un año de vacío la han recuperado. 70 actuaciones en 34 espacios, de los cuales, por cierto, menos del 25% son originales, porque todo lo demás ya estaba abierto en la ciudad. Nos explicamos: las exposiciones de la Universidad de Salamanca están incluidas en la lista de actividades, aunque las pague la Usal; el Festival Calé de la Junta, que termina y también lo incluyen, las muestras de la Diputación o determinados rincones y conciertos programados con meses de antelación. En el ASA el mago dijo “vamos a hacer algo grande”. Respuesta: “No hay un duro, tú verás cómo”. Sencillo: buitreando como aves de rapiña la programación ajena y la propia que ya estaba cerrada desde meses antes. Vender carne de gato como si fuera liebre de montaña. Todo un truco de magia para multiplicar panes, peces y conejos que salen de la chistera. Así también hacemos nosotros una gran Noche Blanca y de todos los colores, subidos a la chepa del esfuerzo ajeno. Y encima lo hacen todo con grupos salmantinos, lo cual está muy bien pero como sólo lo hacen una vez al año (que no hace daño) y por cuatro duros, pues todavía les sale más barato. En serio, no sabemos si aplaudir o tirarles piedras. Suponemos que las dos cosas a la vez, todo contradicción, como muchas cosas en Salamanca. 

Coppola y el juicio del tiempo

24 Jun

Salamanca anda algo escasa de potencial cultural, por ahora, así que mientras pensemos en uno de nuestros héroes. Francis Ford Coppola, uno de los Cinco Dioses del Cine (ya hablaremos un día de los otros tres y por qué), acaba de presentar ‘Tetro’, una pequeña joya en blanco y negro con Maribel Verdú en el reparto. Eso no es importante, lo que sí interesa es saber que la crítica se ha cebado con este italoamericano de pro. Nada nuevo tampoco, de hecho, entra en lo esperado. Coppola, interrogado por la prensa española por el revés, sonrió, se encogió de hombros y soltó la perla del mes: “Eso no es importante, de hecho, mi gran carrera está llena de fracasos que a los cinco años se convirtieron en mitos de culto en el cine. Vivo de mis fracasos más que de mis éxitos, curioso, ¿no es cierto?”. Toma ya. Hacemos mil genuflexiones ante este hombre que se estrelló en su día con ‘Apocalypse Now’, considerada hoy como una de las diez obras audiovisuales más importantes de la historia; en la misma lista en la que está ‘El Padrino’ (él mismo dijo que se le recordará por esta obra por encima de lo demás, pero no parece importarle…), que también tuvo una más que floja entrada para luego crecer desmedidamente. “El tiempo convierte mis errores en cine de culto” añadió en la entrevista mientras, probablemente, se partía de risa pensando en sus viñedos, en su vida mediterránea en los valles verdes de California. Aprendan de él, que merece la pena.  

Logias Salmantinas (1): El Club de la Laringe Rota

23 Jun

No falla. Las cafeterías son el espejo en el que se mira la Humanidad. En una de las más cercanas a la Pontificia se reúne, de vez en cuando, el Club de las Laringes Rotas: son todos profesores, viven en torres de marfil invisibles funcionariales, son exigentes y por supuesto, hipócritas. Todos tienen en común, además, uno de esos detalles superficiales que tanto valen para etiquetar: hablan como camioneros con ronquera, con las gargantas en carne viva por su vicio supremo, el tabaco. No hay manera de no escucharles. Se apelotonan alrededor de un café, ponen a parir al gobernante de turno (porque ser de derechas no implica no dar guantazos a todos lados) y se lamentan de la pérdida de los valores familiares. Como también hay algunos de izquierdas (que se caracterizan por tener la voz un poco menos triturada) igualmente se lamenta la pérdida de los valores sociales.
La cuestión es llorar las utopías perdidas: eso sí, el rojo de turno no duda en reclamar hasta el último euro, pasa por delante de un pobre músico callejero y se queja de que le dejen tocar frente a su cafetería preferida, o directamente habla del último portátil que se ha comprado (por supuesto, un Mac de diseño que no baja de los 1.200 euros). En cuanto al conservador, es mucho más telúrico: habla de la familia sin parar, de cómo han arrinconado a la Santa Madre Iglesia y en cuanto pasa una estudiante aligerada de ropa por el calor veraniego es capaz de hacer girar su ancho y orondo cuello como si tuviera 15 años y retar a la niña de ‘El Exorcista’ en torsión cervical. Luego sonríe cómplice al izquierdista al que odia pero al que necesita para tomar sus cafés. Lamentable. Bienvenidos al Club de las Laringes Rotas.