Archive | julio, 2008

Música negra a orillas del Duero

31 Jul


Soria existe. Ya lo cantó Gabinete Caligari, pero ahora también lo cantarán los maestros de la música negra. Todo el abanico musical posible creado por los cantantes y músicos negros, lejos de los focos, los abonos, las marcas y pulseras para pasar: todo gratis. Estas cosas sólo pasan en Castilla y León, y no es coba, es cierto: los precios de los muchos festivales son a veces irrisorios. Vamos, que no es el FIB, ¿vale? Música, naturaleza y río, y si el blues comenzó a andar a orillas del Mississippi, en este caso el Duero hará de arteria artística de los lamentos de un pueblo oprimido que convirtió la música en la vía de expresión de ese dolor. Y todos sabemos que el dolor se convierte en arte con suma facilidad. Arranca hoy jueves y se extenderá hasta el 2 de agosto. Corred aunque no haya autopista, que Soria existe. 

Sorpresas te da la vida, Vincent

30 Jul


Sorpresas te da la vida: desde que se empezaron a usar los rayos-x para analizar los cuadros vamos a sobresalto por sesión. Ahora resulta que Velázquez y los maestros renacentistas no eran los únicos que reutilizaban, reformaban o cambiaban sobre la marcha los cuadros. También Van Gogh hizo lo mismo. Un equipo holandés ha reconstruido con exactitud una pintura del tipo sin oreja oculta tras la obra ‘Parche de hierba’, de 1887. Para el milagro han usado una técnica mixta de rayos-x unido a un acelerador de partículas. ¿Qué se apuestan a que en breve alguien une esto con otros cuadros y se planta con una novela + película sobre Van Gogh y un enigma sin resolver? Sólo damos ideas, pero ahí queda una posibilidad. El día que hagan el mismo proceso con otros cuadros podemos llevarnos todavía más sorpresas, a veces incluso desagradables. Como el famoso rostro fantasma de un cuadro de Caravaggio, poco conocido fuera del mundillo de los restauradores. Es una cara que mira justo al espectador, al revés que las demás. Lo dicho, ahí queda eso. 

Poemas en marquesinas – Salamanca is different

29 Jul

La Sociedad Psicogeográfica de Salamanca es uno de los grandes inventos que han parido las mentes poéticas en la ciudad desde hace tiempo. Para empezar lograron meterse en el bolsillo a toda la población con sus falsos anuncios en marquesinas, carteles, periódicos y revistas. Poemas disfrazados de anuncios publicitarios que al final se han convertido en pequeñas piedras de toque en una ciudad con tendencia a amorcillarse-amancebarse en laureles ganados (o comprados). Nos quitamos el sombrero ante Antonio Méndez y Emilio Papel por lo que han hecho: engañar a toda la ciudad, a los medios, a los comunes y a los que se suponía debían haberse dado cuenta. Hasta el 24 de agosto en el DA2. Aquí una imagen anticipo

Sobre las perlas negras salmantinas

29 Jul


Salamanca es una ciudad de perlas negras rodeadas de estepa de piedra y tradición. Entre tanta iglesia, tanto folclore mal entendido y tanta tradición vinculada al buen comer hay rincones que llevan al interesado a otros lugares más interesantes. El Congreso de Novela y Cine Negro (celebrado en la Filmoteca de Castilla y León) es una de esas joyas oscuras que poca gente conoce pero que tienen un peso específico. De la misma cuerda son las leyendas barrocas de la ciudad, cientos y cada una más genial que la anterior (la Cueva de Salamanca, los túneles entre conventos y catedral, las fosas comunes bajo las plazas públicas…, el alquimista y sabio Torres Villarroel), la Biblioteca de la Universidad, la Casa Lis, el tesoro que oculta la Iglesia en las tripas de piedra de la Catedral Nueva (ni está tasado, así que imagínense)…, y unas cuantas más de las que ya hablaremos poco a poco. Este congreso es una estrella fugaz de la primavera, un punto en alza de los amantes del género negro en la literatura o el cine que gracias a los desvelos de Alex Martín Escribà y Javier Sánchez Zapatero promete convertirse en una cita que no se pueden perder los que disfruten con la tinta y el celuloide. No sólo porque se explica en cuatro días los entresijos de la creatividad urbana y social por excelencia (lean a Raymond Chandler y verán), sino porque por la Filmoteca han pasado gente como Enrique Urbizu, Joaquín Leguina, Juan Madrid y Alberto Casasola, por poner los nombres de “andar por casa”. El próximo mayo será una gran cita, y muchos la esperan con ambición y la vista puesta en que por fin se traigan a uno de los genios nórdicos o americanos que dan luz al género. Los fans de Escribà y Zapatero esperan. 

Todos somos Ulises

28 Jul


Hay una frase del malagueño Antonio Banderas que siempre nos ha dejado algo pasmados: “El negocio de Hollywood es como un árbol de Navidad: tiene muchas luces, es muy aparente, pero detrás muchas veces sólo hay falsedad y árboles de plástico de usar y tirarr”. Al arte contemporáneo le sucede algo muy parecido, pero también a la música, a la literatura, y a casi todo lo que hace el ser humano. Especialmente en el periodismo, donde una mezcla de “realpolitik”, fatalidad y pesimismo acaba por cercenar cualquier buena idea que tenga ganas de seguir adelante. Hemos escuchado muchas veces a gente deseando hacer algo, trazar planes de futuro, y a continuación oír a su compañero cañonear esos sueños, no vaya a ser que salgan adelante y él se quede tirado en la cuneta de la vida. Gervaise de la Rochelle solía decir “si los bastardos y los celosos volaran oscurecerían el sol en el cielo”. Más bien cabría decir que el realismo fatalista mata la inteligencia, mata la imaginación, las ganas. Cuantas más ansias de progreso tiene uno, más cuervos hay alrededor batiendo alas para que no salgan adelante. Corso Expresso sólo tiene un consejo: No se dejen vencer, soñadores, piensen que en un segundo la vida puede cambiar en cualquier dirección y tirar por tierra todo lo pensado o dado por inalterable; por lo tanto, hay que intentarlo, sea como sea, hasta el último aliento. No es ensoñación, es épica pura y dura, porque la vida es como la odisea y todos somos Ulises buscando Ítaca.

El cómic no acepta ataduras

27 Jul


Una de las cosas que ha conseguido el abusivo poder de la televisión y la música (es decir, lo audiovisual) en nuestros días es la liberación de los subgéneros del arte: la fusión de la industria discográfica y la televisión dieron lugar al videoclip, y éste dio un empujón a la publicidad, la cual se acabó infiltrando en el cine, convertido muchas veces en un spot de cien minutos de duración. Al pairo de todo esto se encontraba el cómic, que siempre fue fructífero, siempre fue económicamente rentable y que jamás dio problemas a nadie. Es más, desde el cómic se han roto muchas de las barreras culturales y de los tabúes existentes en la sociedad occidental. Son, en realidad muchos de ellos, la sublimación total del viejo sueño nietzschiano del superhombre. Luego llegó el cómic europeo, más social, más literario, más extraño y barroco, el cual a finales de los 80 contagió al de EEUU, formando así una quinta columna de trazos donde literatura y dibujo se unían para sacar al cómic del marasmo de los superhéroes. Así es como nacieron dos de los totem de Corso Expresso: ‘Maus’, primer premio Pulitzer a una obra gráfica, una original historia que desde el trazo y animales antropomorfos contaba la historia de la ocupación nazi de Polonia; y toda la saga de ‘Hellboy’, de Mike Mignola. Por supuesto hay muchos más, como ‘The Watchmen’ o ‘The Dark Night’, pero eso es otra historia que ya contaremos…

Carne de garito – El jazz

26 Jul


Había una película española que se llamaba ‘Las bicicletas son para el verano’. No vamos a meter el dedo en la llaga pero era precisamente el modelo de film español preindustrial que tanto daño ha hecho a lo audiovisual en este país, pero nos sirve para esta entrada: ya nadie va en bici salvo para no gastar gasolina. Alguien debería pensarlo de otra forma: ‘La música es para el verano’. De repente Salamanca se llena de ciclos de música al aire libre, especialmente jazz. A todos les da ahora por el jazz, pero nosotros sabemos de sobra lo que pasa con este género en España: es carne de garito. Esporádicamente se hacen conciertos al aire libre, o en salas pequeñas, porque no arrastra a multitudes como el pop, el rock, o la clásica. Nadie espera ver a un montón de gente saltando mientras oyen un concierto de violín, pero ya se sabe que lo minoritario no existe para los mass media. En Salamanca El Barrio rompió el techo de venta de entradas para un concierto, en las dos sesiones que hizo: como dijo un periodista local, “es que aquí hay mucho ‘jincho’, mucho ‘tano’ aflamencado”. La música jazz es como la música clásica: eterna por su solidez formal, por su capacidad para emocionar, para crear de la nada sin necesidad de copiar; no es fácil, es complicada y depende mucho más del talento que de la promoción, de sonidos fáciles para mentes fáciles, que decía Gervaise de la Rochelle. 

El verano se llena de festivales, pero aquí el jazz se muere, se pudre fuera de Madrid o Barcelona. Es carne de garito y a muchos les gustaría que así fuera para siempre, no vaya a ser que el pop melódico de siempre pierda poder frente a la música con mayúsculas. No tiene respaldo oficial, les ponen la zancadilla en los conservatorios y los jazzmen cada día se parecen más a los trovadores medievales, peregrinando de castillo en castillo para tocar y cantar a cambio de comida, cama y mecenazgo. Una pena, una verdadera pena, sobre todo porque los músicos de verdad, los buenos, siempre acaban cayendo en la tentación de meterse en uno de esos garitos oscuros y humeantes y soltarse la melena. Un ejemplo: los solistas de las orquestas profesionales de Viena son famosos porque después de interpretar a Beethoven vuelan a los clubes de jazz a tocar hasta la madrugada lo que les da la real gana. A eso nos referimos.